Reseña: Dawn of the planet of the apes

I'm Caesar, motherfucker.

Han pasado quince años desde los eventos ocurridos en Rise of the planet of the apes. Los simios, comandados por César, desarrollaron una civilización bastante estructurada en Muir Woods, parque nacional ubicado al norte de San Francisco. La comunidad tiene una vida tranquila y pacífica regida por una regla básica: Simio no mata simio. Seis inviernos transcurrieron ya desde el último avistamiento de seres humanos. Ash y Blue Eyes, hijo de César, tontean en el bosque cuando de topan de frente con uno, Carver, que presa del pánico hiere con arma de fuego a Ash. A partir de entonces ambas especies comienzan una tensa relación entre diplomática y francamente bélica, permeada por el miedo y la desconfianza.

Dawn of the planet of the apes (Reeves, 2014), titulada por alguna incomprensible razón en México El planeta de los simios: Confrontación en lugar del fiel El amanecer del planeta de los simios con que se rotuló en España, continua la línea trazada por el reboot de la película clásica que intenta dar un origen al distópico reino de los simios en la tierra.

En esta segunda entrega atestiguamos la emergencia de un choque entre especies promovido por la venganza. Paralelamente asistimos a un interesante conflicto de poder entre César, una suerte de Simón Bolivar chimpancé y Koba, su mano derecha, inyectado de odio hacia los seres humanos.

Ser un líder no es sencillo. Eso lo sabe de sobra César, el mono que en Rise… se erigió libertador de los de su especie. Sabe de la fidelidad de los suyos, la tiene en alta estima. Simio no mata simio. En determinado momento, herido, se niega a reclamar su lugar, extripado a fuego y sangre por Koba, el traidor, a sabiendas de que no lo aceptarán debilitado. La tensión entre César y Koba va increscendo a lo largo del filme, en una de las líneas más interesantes que se desarrollan en la trama. Lo podemos ver en pequeños guiños como la distancia que va tomando Koba, de natural inclinación agresiva y belicosa, al momento de solicitar perdón a su jefe.

Las formas de ejercer el poder de uno y otro son completamente distintas. A Koba lo siguen por miedo, por la violencia que ejerce en el grupo. A César, por otra parte, lo eligen por su temple, carácter y sabiduría. Dos maneras diferentes de dominar. Con dos respuestas diferentes de parte de espiritus de carácter determinado. De ahí que, si bien la horda de monos confía en Koba, quede un pequeño grupo fiel a César, aun cuando a éste lo supongan muerto. Uno se pone a pensar en qué clase de material estará manufacturada ese tipo de confianza así, ciega, total, mucho más parecida a la amistad.

Mencion aparte merece Blue Eyes, hijo de César. Un personaje indeciso, de inquietud jovial. Con muchas ganas de hacer las cosas bien, pero sin la experiencia necesaria para tomar las mejores decisiones. Porque definitivamente el carácter es algo que no se hereda. Donde César sería capaz de mantener la calma para tomar el camino correcto, Blue Eyes no hace más que parecer incómodo, como en medio de una fiesta a la que no fue invitado.

Dawn of the planet of the apes es una película con grandes escenarios montados por CGI que no descuida por esto el guión. Se trata de una cinta de aventura con buenas dosis de acción con explosiones, armamento pesado y máquinas de guerra. No por esto cae en una narración vacía. La parte intensa de la historia recae en los protagonistas animales, que aunque generados por computadora expresan personajes bien perfilados.

El apartado visual obtiene una calificación más que aceptable. Personalmente, considero innecesario verla en 3D, ya que la experiencia no se ve magnificada. Para algunos, la visibilidad en tercera dimensión llega a ser incómoda. Independientemente del formato en el que se vea, la cinta cumple con la poderosa expresión en imagen que se le exige a un producto audiovisual con su presupuesto.

Una situación que puede agradar a algunos y disgustar a otros es que la película queda abierta para una secuela. Aunque tiene un punto final bien establecido a partir de su premisa princpial, cierra la puerta para dejar otra abierta. Una artimaña que ya se ha vuelto constante en el cine hollywoodense, en un afán de exprimir lo más posbile una franquicia que funciona.

A pesar de esto, que como digo a algunos puede gustar y a otros no, sorprendentemente Dawn… es una buena película. Si bien tiene un desarrollo bastante convencional, la manera de explotar temas como la lealtad o la familia mantienen un buen grado de suspense que se resuelve satisfactoriamente. Incluso quienes no hayan visto la cinta predecesora o la saga original, serán capaces de disfrutarla.

Anuncios

Yo opino

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s