Etiquetado: Cine

Reseña: Lucy

La sexy Scar Jo
El mito de que el ser humano utiliza únicamente el 10% de su actividad cerebral es encantador. Quiere decir que el potencial está allí, frente a nosotros, incapaces de hacerlo rendir. Quiere decir que, en el fondo, existe algo así como la democracia biológica. El límite intelectual es parejo y absolutamente nadie ha sido capaz de superarlo. Además, se trata de un límite bajísimo, apenas una huella de nuestra capacidad de conocimiento. Somos Ferraris conduciendo en vías de baja velocidad. Tan sólo de repetirlo, uno se imagina las delicias de rebasar las fronteras del supuesto nuevo grado y el dominio de aquello que por ahora nos es misterioso, incomprensible. Las preguntas del hombre sobre sí mismo se diluirían como azúcar en agua. Lo interesante de esta falaz teoría es que eso ya está allí, lo que hace falta es encontrar la llave de la puerta del conocimiento. No tendría ningún factor maravilloso el hecho de que el hombre domine su intelecto a tope. Borde que, paulatinamente, para los especimenes más evolucionados, se ensancharía. En el futuro. En un tiempo muy, muy lejano, para cuando estemos muertos y los humanos tengan una apariencia diferente a la que estamos acostumbrados. En el hipotético desaprovechamiento no hay que esperar la lenta y aburrida evolución. Vivir en la estupidez del 10% nos permitiría hacerlo aquí y ahora, si tan sólo hubiera un modo de despertar el resto.

Lucy (2014) del director más hollywoodense de Francia, Luc Besson, explota la premisa. ¿Qué pasaría si un ser humano alcanzara su total capacidad neuronal y cognicitiva? El resultado es una cinta de acción y ciencia ficción más o menos decorosa. Sigue leyendo

Reseña: Dawn of the planet of the apes

I'm Caesar, motherfucker.

Han pasado quince años desde los eventos ocurridos en Rise of the planet of the apes. Los simios, comandados por César, desarrollaron una civilización bastante estructurada en Muir Woods, parque nacional ubicado al norte de San Francisco. La comunidad tiene una vida tranquila y pacífica regida por una regla básica: Simio no mata simio. Seis inviernos transcurrieron ya desde el último avistamiento de seres humanos. Ash y Blue Eyes, hijo de César, tontean en el bosque cuando de topan de frente con uno, Carver, que presa del pánico hiere con arma de fuego a Ash. A partir de entonces ambas especies comienzan una tensa relación entre diplomática y francamente bélica, permeada por el miedo y la desconfianza.

Dawn of the planet of the apes (Reeves, 2014), titulada por alguna incomprensible razón en México El planeta de los simios: Confrontación en lugar del fiel El amanecer del planeta de los simios con que se rotuló en España, continua la línea trazada por el reboot de la película clásica que intenta dar un origen al distópico reino de los simios en la tierra. Sigue leyendo

Reseña: God’s Not Dead

Radisson: el profesor de filosofía que no sabe nada de filosofía.

Josh Wheaton es un cristiano de freshman en una Universidad norteamericana. En su primer día de clase se enfrenta al profesor de filosofía Radisson, reconocido por su feroz escepticismo. El catedrático exige a sus alumnos antes de iniciar el curso que escriban en una hoja de papel ‘Dios está muerto’. Josh entra en conflicto debido a sus creencias y se niega a la petición. Para no suspender la materia, Radisson ofrece al estudiante una alternativa: demostrar la existencia de Dios, prueba que Josh asumirá con devoción divina.

God’s not dead (Cronck, 2014) tiene un marcado acento propagandistico en los menesteres de la religión crisitiana que a los no creyentes puede llegar a resultar ridículo, lejos de su intención reformadora. Incluso parece que la película se impone por propósito asustar a los malditos ateos. Resulta contradictorio que, a menudo, esta clase de productos son intolerantes y prejuiciosos. Además del mártir Wheaton y el diabólico resentido profesor, en la cinta desfilan personajes de uno y otro bando. Sin puntos intermedios. Como es de esperarse, a los cristianos les va de putamadre mientras que los gentiles no ganan ni un volado. Sigue leyendo